LOGO FIDIAS NARANJA Y NEGRO 2021
21/11/2018 0 Comments

1RM, ¿debe ser un objetivo del entrenamiento? ¿debe evaluarse?

¿Cuál es el objetivo que te marcas con el entrenamiento que realizas? ¿Qué tipo de test incluyes para controlar los efectos de tu entrenamiento? Una nueva investigación, realizada por Irineu Loturco y colaboradores (2018), vuelve a darnos razones para pensar que establecerse como objetivo la mejora de 1RM o medir los efectos del entrenamiento de esta manera quizá no sea lo más adecuado (al menos en la mayoría de los casos). 

El objetivo del estudio era investigar la correlación entre el rendimiento en saltos verticales (SJ y CMJ) y en sprint de 60 metros (para sprinters y saltadores) y de 40 metros (para el resto de deportistas) con el rendimiento 1RM en media sentadilla y con los valores de potencia media, media propulsiva y pico en los ejercicios de media sentadilla y salto realizados con la carga óptima de potencia (aquella con la que se logran mayores valores de potencia).

Para ello, se realizaron estos test en 61 deportistas élite de distintas disciplinas (atletas, futbolistas, jugadores de rugby y bobsled) con al menos 5 años de experiencia en entrenamiento con cargas externas y acostumbrados a realizar ente 3 y 5 sesiones a la semana de entrenamiento de este tipo.

Tras la realización de los test y el estudio de los resultados los autores encontraron una correlación significativa (con una variación ente 0.58 y 0.82) entre la altura conseguida en los saltos SJ y CMJ y todos los valores de potencia. Esta correlación no se observó entre los valores de 1RM y los saltos verticales medidos. 

En cuanto a la correlación con la carrera, los valores de potencia obtenidos se correlacionaron de manera moderada con el rendimiento distancias de entre 5 y 20 metros. Al aumentar la distancia de sprint se observó un aumento dicha correlación, coincidiendo la más alta con el sprint de 60 metros. Por su parte, el valor de 1RM presentó una correlación baja-moderada con las distancias más cortas de sprint (5-20m) y una correlación alta con distancias más largas (30-60m), aunque, de nuevo, estos valores fueron menores que los que se dieron con los valores de potencia. 

Esta investigación muestra que las variables de potencia conseguidas en un test de salto o de media sentadilla, utilizando cargas moderadas, se asocian de manera más fuerte con el rendimiento en gestos deportivos que los resultados obtenidos en un test de 1RM. 

Estos hallazgos nos recuerda que en la mayoría de personas o deportistas, que no desplazan cargas muy altas, quizá deberíamos de dejar de pensar en las ganancias de 1RM como un objetivo del entrenamiento. Un entrenamiento puede tener características que provoquen altas ganancias de 1RM pero no así en el salto vertical u otros movimientos que se realizan a altas velocidades. De esta manera, deberíamos de buscar alternativas al test de 1RM para medir los efectos de un entrenamiento. No solo es un test que implica mucho tiempo y carga, los resultados obtenidos parece que se relacionan de manera débil con el rendimiento en otro tipo de actividades que se realizan con cargas más pequeñas. Una alternativa —más rápida, útil y segura— puede ser la medición de los cambios en la potencia o la velocidad (media, media propulsiva o pico) a la que desplazamos una carga determinada (ej. carga óptima potencia). 

Cursos relacionados:

Leave A Comment