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24/04/2013 5 Comments

SOMOS MOVIMIENTO…

Hola de nuevo!

Lo siento pero voy a volver a daros un poco la paliza con esto del MOVIMIENTO y el aprendizaje motor, la eficiencia, y la creación de patrones motores correctos, ahora que parece que (por fin) se está empezando a «poner de moda» entre los entrenadores y recuperadores de lesiones.

movimiento…pero controlado, por favor

«Cada movimiento que realizas es la expresión de la actividad de tu sistema nervioso, que se retroalimenta del propio movimiento y se adapta«. Esta frase, que leí en el blog de Ana Novo (que recomiendo seguir) hace ya unos meses y he modificado un poco a mi antojo sin su permiso (espero que me perdone), resume perfectamente lo que voy a tratar de expresar en las siguientes líneas:

El ser humano, solo posee una manera de modificar el entorno que le rodea y es a través del movimiento. Por decirlo de otra manera, la principal función de nuestro sistema nervioso es moverse, para poder adaptarse y sobrevivir a las circunstancias y cambios que suceden en su entorno. En realidad, no sólo nuestro sistema nervioso, sino todos los sistemas y aparatos (locomotor, digestivo, circulatorio, excretor…), de lo que se encargan es de las diferentes necesidades corporales para producir movimiento (contracción muscular, palancas y poleas óseas, obtener energía para poder generar esa contracción, eliminar los productos de desecho producidos por la obtención energía para generar movimiento, etc…), siendo el sistema nervioso el «controlador» y generador de todos los procesos a través de inputs y outputs de información (vías aferentes y eferentes).

sistemas adaptándose al movimiento

De hecho, el principal productor de adaptaciones en nuestro organismo, aunque sea indirectamente, es el movimiento. Os voy a poner un ejemplo que a lo mejor me ayuda a explicarme. Por ejemplo, un corredor de larga distancia, genera unos movimientos muy concretos que producen adaptaciones a todos los niveles. Producirá modificaciones estructurales del aparato locomotor. Sus músculos se harán resistentes pero poco pesados para poder desplazar su cuerpo a través de largas distancias durante mucho tiempo. A su vez, el sistema circulatorio se adaptará llenando de capilares aquellos músculos que necesitan mayor aporte de oxígeno para facilitar el proceso, y los sistemas de obtención de energía se harán eficientes en el metabolismo de las sustancias que ingieras a través del aparato digestivo para que tengas acceso a esa energía necesaria. También, el aparato respiratorio se modificará y se adaptará a estos movimientos repetidos durante largas horas mejorando el intercambio gaseoso en los pulmones, etc, etc, etc…

Y todo esto, «simplemente» porque el sistema nervioso ordene repetir un movimiento una vez tras otra

Además, como entrenadores y recuperadores de lesiones, cuando tratamos de mejorar el movimiento de un cliente, ya sea para mejorar su rendimiento específico en una disciplina concreta o para evitar que un gesto ineficiente provoque daños en las estructuras que lo sostienen, analizamos cada uno de los componentes del movimiento, de las palancas mecánicas y rotaciones articulares, y en función de esto, buscamos posibles problemas que resten eficacia y eficiencia al gesto (falta de fuerza, de movilidad, acortamientos, etc). Una vez localizados, intentamos mejorar ese movimiento, utilizando diferentes estrategias (ejercicios).

sistemas adaptados al movimiento tras muchos años de repetición

Ahora bien, ¿qué pretendemos conseguir con estos ejercicios?

Nuestro objetivo al realizar un entrenamiento o una recuperación funcional de una lesión es actuar sobre ese sistema nervioso alterado (ineficiente) para modificarlo, de modo que se establezcan en él nuevas conexiones produciéndose el fenómeno conocido como NEUROPLASTICIDAD. Éstas conexiones se traducen en movimiento (en mayor cantidad y calidad) que otorgará al deportista o al cliente en una capacidad funcional mejorada, repercutiendo finalmente sobre su rendimiento motor y calidad de vida.

«La Neuroplasticidad se define como la capacidad del SNC para reorganizar a corto, medio y largo plazo sus mapas neurosinápticos optimizando así el funcionamiento de las redes neuronales» (también de Ana Novo).

Yo no soy un experto en neurofisiología (ya me gustaría ser «experto» de algo…), aunque sea un tema que cada vez me apasiona más por la creciente importancia que parece tener, pero según he leído, cuando se produce una conexión anatómica entre 2 neuronas (a través de la creación de axones y/o dendritas), la repetición (o no) de ese esquema de movimiento dentro del mapa neurosináptico, permitirá a ambas células aumentar la eficacia de esa sinapsis (“potenciación”) o disminuirla (“depresión”). Este proceso resulta especialmente importante en la adquisición de nuevas habilidades motoras o en la reeducación motora en gestos ineficientes y potencialmente lesivos y es lo que conocemos como APRENDIZAJE MOTOR.

 

Así que si queremos APRENDER A MOVERNOS mejor, ya sea para darle una paliza jugando al pádel a nuestro insolente vecino o para no fastidiarnos la espalda al recoger un objeto pesado, debemos MOVERNOS BIEN, para potenciar aquellas sinapsis eficientes y eficaces y deprimir aquellas lesivas e ineficaces, haciendo que queden olvidadas y aparezcan lo menos posible en nuestras vidas. Por eso es tan importante que tu entrenador, aparte de ponerte el pecho grande y fuerte y los hombros del prota de «300» , te enseñe a realizar los ejercicios CON UNA TÉCNICA PERFECTA, dándole prioridad a la eficiencia del gesto y mejorando las conexiones para que repitas el patrón correcto siempre para que quede integrado en la memoria motriz y se olviden los ineficientes y perjudiciales.

objetivo: máxima eficiencia biomecánica

 

Pues bien, terminando de escribir esta entrada, me meto en Facebook y leo la «entrada del día» de Héctor García, que está inmerso en su «semana McGill» (envidia de esas de espuma por la boca…), presentando un estudio que supongo verían durante el fin de semana, con un título que me viene perfecto para cerrar este tostón que os estoy metiendo: “Las mejoras en flexibilidad de la cadera no se traducen en una mayor movilidad en patrones funcionales”, y viene a decir que, ya puedes estar semanas haciendo estiramientos y mejorar el ROM de la cadera de manera analítica, que como no hagas el movimiento específico y no establezcas nuevas conexiones para que tu glúteo empiece a activarse para estabilizar esa cadera, no vas a mejorar en nada la movilidad funcional real de la misma, incluso puedes aumentar las compensaciones lumbares que se produzcan…

Ahí queda eso!

Un abrazo!

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5 Comments

  • […] Raúl Gil en su artículo “Somos movimiento” que la principal función de nuestro sistema nervioso es moverse, para poder adaptarse y […]

  • […] Raúl Gil en su artículo “Somos movimiento” que la principal función de nuestro sistema nervioso es moverse, para poder adaptarse y […]

  • Josué
    Responder Web Designer

    Muy bueno Raúl, efectivamente ese uno de los kits de la cuestión. Día a día veo en mis deportistas como esa “neuroplasticidad es continua” no se desconecta nunca, ni en la cama, (la gravedad, hábitos posturales, el sillón, la bici, la tele, el que tenga trabajo, etc..). Además de aprender y conocer, tenemos a actuar correctamente y abarcar cuanto más mejor.

    Abel
    Responder Web Designer

    Me parece muy bueno tu artículo, más tengo un pregunta; qué pasa cuando el entrenado (cliente) tiene rangos muy limitados de movilidad por la razón que fuese y no puede de buenas a primeras ejecutar el ejercicio de manera correcta. Es valido que empiece a moverse y progresivamente ir corrigiendo el ejercicio(movimiento)?

    José Díaz
    Responder Web Designer

    Increíble entrada, me ha encantado, muchas gracias por compartir los conociminetos !!!

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