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12/04/2019 0 Comments

¿MERECE LA PENA INVERTIR EN EPI?

La Electrolisis Percutánea Intratisular (EPI®) fue creada en el año 2000 por José Manuel Sánchez Ibáñez, quien a partir de 2008 comenzó a impartir cursos entre fisioterapeutas para difundir la técnica. Consiste en aplicar una corriente galvánica en el tejido a través de una aguja y con simultáneo control ecográfico. Debido al impacto de esta técnica relativamente novedosa en el mundo de la fisioterapia, los fisioterapeutas del movimiento nos vemos obligados a analizar qué dice la ciencia para poder justificar o no su utilización e inversión, tanto en tiempo como económica, ya que hay que contar con un ecógrafo de calidad.

PRIMEROS ESTUDIOS
Los primeros estudios encontrados son del año 2011 y la aplicación de EPI en animales. Las características clínicas, histopatológicas y funcionales establecidas de la tendinopatía humana son criterios importantes y relevantes que los modelos animales debían cumplir, de ser posible. Dado que es un trastorno progresivo y multifactorial del tendón, puede que no sea realista esperar que un solo modelo animal estudie todos sus aspectos. La estadificación de la tendinopatía a lo largo del tiempo y una definición más clara de las tendinopatías en relación con la gravedad y el tipo permitirían objetivos realistas con cualquier modelo animal. Los modelos animales existentes pueden usarse para responder preguntas específicas, pero no deben usarse para concluir los aspectos generales de la tendinopatía. Los resultados no son extrapolables a humanos por múltiple limitaciones, como: el desconocimiento del estado del tendón para la práctica deportiva, su resistencia o su posibilidad de recidiva. 1-3

EPI + EXCÉNTRICOS
En 2012, Sánchez-Ibañez y su equipo analizan la efectividad de la EPI en epicondilalgias. 36 sujetos fueron sometidos a 4 sesiones de EPI combinada con ejercicio excéntrico y estiramientos. La conclusión que extraen es que el programa combinado de EPI más ejercicio excéntrico y estiramientos resulta efectivo pero…si no tenemos grupo control y la técnica no aparece de forma aislada, no podemos afirmar que la EPI resulte más efectiva que el resto de terapias aplicadas (excéntricos y estiramientos). 4

Otro ejemplo de ello, en 2014, Abat y sus colegas pretenden mostrar el efecto de EPI combinada con ejercicio excéntrico en tendinopatía patelar. 33 atletas diagnosticados de tendinopapatía patelar fueron evaluados con la escala de Tegner y VISA-P y sometidos a un tratamiento de EPI y excéntricos durante 4-5 semanas de media. Alrededor del 78.8% de los pacientes regresaron al mismo nivel de actividad física que antes de la lesión al final del tratamiento, alcanzando el 100% a los dos años. Estos resultados hacen inevitable volver a la misma reflexión anterior, al no aparecer de forma aislada y ser estudios observacionales, no podemos afirmar que resulte efectiva. 5-6

En el mismo año, 2014, Valera-Garrido y colegas, plantean evaluar la efectividad clínica y ecográfica de un programa multimodal (EPI, ejercicio excéntrico y estiramiento) a corto plazo en pacientes con epicondilalgia crónica y determinar si los resultados clínicos logrados disminuyen con el tiempo. Se trata de un estudio observacional en el que 32 sujetos recibieron una sesión de EPI semanal durante 4 a 6 semanas, asociada con un programa domiciliario de excéntricos y estiramientos. Las principales medidas de resultado fueron el dolor, la discapacidad (DASH), los cambios estructurales del tendón (imagen ecográfica) y las percepciones de los pacientes sobre el resultado general. Todas las medidas de resultado registraron mejoras significativas entre la pre-intervención y el alta. La mayoría de los pacientes (83.3%) calificaron el resultado general como «exitoso» a las 6 semanas. Los hallazgos ecográficos mostraron que las regiones hipoecoicas y la hipervascularidad del extensor del carpo radial corto se modificaron significativamente. A las 26 y 52 semanas, todos los participantes (n = 32) percibieron un resultado «exitoso». Las tasas de recurrencia fueron nulas después del alta y en el seguimiento a las 6, 26 y 52 semanas. 7 De nuevo, ¿dónde está el grupo control?

En 2015, Arias-Buría y su equipo, compararon el efecto de EPI combinado con ejercicio excéntrico frente a ejercicio de forma aislada en síndrome subacromial. 36 pacientes fueron divididos en dos grupos; 17 fueron sometidos a EPI + excéntricos y 19 únicamente realizaron ejercicio excéntrico. Ambos realizaron un programa de ejercicio excéntrico de manguito rotador dos veces al día durante 4 semanas, y el grupo de EPI recibió de forma adicional 4 sesiones de la técnica. El dolor de hombro y discapacidad (medida con la escala DASH), fueron evaluados al comienzo, tras 2 sesiones y 1 semana después de la última sesión. Los resultados en cuanto a la disminución del dolor fueron ligeramente mejores en aquellos que recibieron EPI + excéntricos, mientras que a nivel de funcionalidad no hubo diferencias. Se necesitan futuras investigaciones para valorar resultados a largo plazo y el potencial efecto placebo de la intervención. 8

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015; 2015 315219. EPI en sindrome subacromial representacion gráfica

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015. EPI en sindrome subacromial representación gráfica

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015; 2015 315219. EPI en sindrome subacromial

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015. EPI en sindrome subacromial. Intervención.

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015; 2015 315219. EPI en sindrome subacromial. Excentricos supraespinoso

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015. Excentricos supraespinoso.

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015; 2015 315219. EPI en sindrome subacromial. Excentricos infraespinoso

Arias-Buría J et al. Evid Based Complement Alternat Med. 2015. Excentricos infraespinoso

En 2017, Moreno y su equipo, evaluaron la efectividad de EPI en combinación con un programa de ejercicios para disminuir el dolor inguinal por entesopatía del aductor largo. 24 jugadores de fútbol no profesionales fueron divididos de manera aleatoria en 2 grupos. El grupo A se sometió a EPI + ejercicio y el B únicamente realizó terapia activa. La escala de calificación numérica (NRS) y la escala funcional específica del paciente (PSFS) se utilizaron para evaluar la efectividad de las dos intervenciones. El seguimiento abarcó un período de 6 meses. El tratamiento con EPI en asociación con terapia activa aseguró una mayor y más rápida reducción del dolor y tendió a promover una mayor recuperación funcional en comparación con terapia activa solamente. Este resultado terapéutico positivo duró al menos 6 meses después del final del tratamiento. 9

EPI DE FORMA AISLADA
En 2016, se publica el único estudio que aplica EPI de forma aislada en humanos, en concreto en 8 jugadores de fútbol por dolor inguinal por afectación del recto abdominal. El tratamiento con EPI produjo una reducción completa del dolor en un mes y permitió una excelente recuperación funcional para caminar y trotar en una semana. Al tratarse de una muestra tan reducida y no haber grupo control, no podemos concluir que la técnica sea la más efectiva. 10

En 2018, Iborra-Marcos y su equipo, proponen comparar la eficacia de infiltraciones de corticoesteroides frente a EPI en fasciosis plantar. Los 64 participantes fueron divididos en dos grupos de 32 sujetos. Al inicio del estudio completaron la escala visual analógica para el dolor (VAS) y el índice de discapacidad de pie y tobillo (FADI). Ambos grupos obtuvieron mejoras 12 meses tras la intervención. Sin embargo, aquellos a los que se suministraron corticoesteroides, requirieron menos visitas médicas posteriores y obtuvieron mayor mejora en VAS y FADI. 11 Al ser ambos procedimientos pasivos, no podemos concluir que sean el tratamiento ideal.

CONCLUSIONES
En lugar de formarnos en la técnica de moda o seguir el modelo de tratamiento de fisios “referentes”, debemos ser críticos antes de hacer inversiones como estas. EPI, como cualquier técnica, no debe ser usada para todo tipo de lesiones, “si solo tienes un martillo, todo parece un clavo” como decía Maslow. No podemos dejar de lado las preferencias del paciente hacia técnicas indoloras y la importancia de su inclusión en el tratamiento como parte activa.

Si la mayor parte de estudios combinan EPI con ejercicio son necesarios estudios que comparen EPI vs ejercicio. Si vamos aún más lejos, deberíamos aplicar aquellos ejercicios más indicados para la resolución de las tendinopatías en cada sujeto, no excéntricos para todos y en cualquier etapa. En definitiva, no podemos saber si la EPI es efectiva por sí misma si no hay investigaciones que lo avalan.

BIBLIOGRAFÍA
1. Lui PP, Maffulli N, Rolf C, Smith RK. What are the validated animal models for tendinopathy? Scand J Med Sci Sports. 2011 Feb;21(1):3-17.
2. Abat F, Valles SL, Gelber PE, Polidori F, Jorda A, García-Herreros S et al. An experimental study of muscular injury repair in a mouse model of notexin-induced lesion with EPI® technique. BMC Sports Sci Med Rehabil. 2015 Apr 17;7:7.
3. Sanchez-Ibañez et al. New Technique in Tendon Sport Recovery. Percutaneous Electrolysis Intratissue (EPI®). Int J Phys Med Rehabil 2013, 1:2.
4. Minaya Muñoz F, Valera Garrido F, Sánchez Ibáñez JM, Medina i Mirapeix, F. The clinical and cost-effectiveness of percutaneous electrolysis intratissue (EPI®) in lateral epicondylalgia. Volume 34, Issue 5, September–October 2012, Pages 208-215.
5. Abat F, Diesel WJ, Gelber PE, Polidori F, Monllau JC, Sanchez-Ibañez JM. Effectiveness of the Intratissue Percutaneous Electrolysis (EPI®) technique and isoinertial eccentric exercise in the treatment of patellar tendinopathy at two years follow-up. Muscles Ligaments Tendons J. 2014 Jul 14;4(2):188-93.
6. Abat F, Gelber PE, Polidori F, Monllau JC, Sanchez-Ibañez JM. Clinical results after ultrasound-guided intratissue percutaneous electrolysis (EPI®) and eccentric exercise in the treatment of patellar tendinopathy. Knee Surg Sports Traumatol Arthrosc. 2014.
7. Valera-Garrido F, Minaya-Muñoz F, Medina-Mirapeix F. Ultrasound-guided percutaneous needle electrolysis in chronic lateral epicondylitis: short-term and long-term results Acupunct Med. 2014 Dec; 32(6): 446–454.
8. Arias-Buría J, Truyols-Domínguez S, Valero-Alcaide R, Salom-Moreno J, Atín-Arratibel M, Fernández-de-las-Peñas, C. Ultrasound-Guided Percutaneous Electrolysis and Eccentric Exercises for Subacromial Pain Syndrome: A Randomized Clinical Trial. Evid Based Complement Alternat Med. 2015; 2015: 315219.
9. Moreno C, Mattiussi G, Núñez FJ, Messina G. Intratissue percutaneous electolysis combined with active physical therapy for the treatment of adductor longus enthesopathy-related groin pain: a randomized trial. J Sports Med Phys Fitness. 2017 Oct;57(10):1318-1329
10. Moreno C, Mattiussi G, Núñez FJ. Therapeutic results after ultrasound-guided intratissue percutaneous electrolysis (EPI®) in the treatment of rectus abdominis-related groin pain in professional footballers: a pilot study. J Sports Med Phys Fitness. 2016 Oct;56(10):1171-1178.
11. Iborra-Marcos Á, Ramos-Álvarez JJ, Rodriguez-Fabián G, Del Castillo-González F, López-Román A, Polo-Portes C et al. Intratissue Percutaneous Electrolysis vs Corticosteroid Infiltration for the Treatment of Plantar Fasciosis. Foot Ankle Int. 2018 Jun;39(6):704-711.

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