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14/06/2011 0 Comments

La coordinación como objetivo del entrenamiento (I)

Desde hace tiempo y con la adquisición de conocimientos relacionados con la búsqueda de la funcionalidad del entrenamiento, me he realizado esta misma pregunta muchas veces. Como entrenadores, solemos tener conocimientos elevados en aspectos como: mejorar la hipertrofia de ciertos grupos musculares, aumentar el consumo del volumen máximo de oxígeno, modificar un umbral anaeróbico, etc. Así mismo, la mayoría de las personas que acuden al gimnasio realizan ejercicios que denominados de fuerza y resistencia y en menos ocasiones (por desgracia) de amplitud de movimiento… e incluso podemos encontrarnos, si somos afortunados, deportistas que traten de mejorar la velocidad en sus diferentes manifestaciones.

Cuando estudié mi Licenciatura en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte me hablaron en muchas ocasiones de las cualidades físicas, cualidades motrices, etc. Y en todas las clasificaciones, independientemente del autor, aparecía un “ente extraño” llamado Coordinación…que me hacía pensar directamente en los gestos deportivos, alejados en gran medida de las acciones realizados en los gimnasios pero que por alguna razón, habíamos decidido que esos no se podían realizar en una instalación deportiva.

Y traté de averiguar porqué…

Tal vez, la definición que más me gusta de coordinación sea:

“Ordena, sincroniza y armoniza todas las fuerzas internas de la persona y las pone de acuerdo con las fuerzas externas para darle una solución a un problema motriz planteado”.

Es decir…si es la que “pone de acuerdo” a nuestras capacidades (fuerzas internas) y los problemas que se nos planteen (fuerzas externas) para resolver con éxito las acciones y gestos deportivos, será de alguna manera, la cualidad física más determinante en el deporte.

¿Exagero?

¿Podrían deportistas como Andrés Iniesta o Dusevaiev alcanzar la cima del éxito deportivo con una cualidades físicas condicionales (fuerza, resistencia y velocidad) que probablemente estén entre las “peores” de sus respectivas disciplinas deportivas?

Si son capaces a través de la “expresión coordinada de las cualidades condicionales” de resolver los problemasque aparecen si podría suceder…como en efecto sucede!!

Alguno me dirá…”juegas con ventaja… en deportes de equipo con compañeros y rivales con los que también debes estar “coordinado” se manifiesta claramente el componente fundamental de la coordinación…

Vale…está bien…pondré otro ejemplo: Carl Lewis, uno de los mejores velocistas de la historia del atletismo tenía una masa muscular muy inferior al resto de corredores con los que solía disputarse los récords. ¿Porqué deportistas con mayor masa muscular y por lo tanto mayor posibilidad de generar fuerza, perdían la mayoría de sus carreras si aparentemente no existía implicación de la coordinación y eran pruebas atletícas donde aparentemente el componente condicional de la fuerza cobraba mayor importancia…total…solo había que correr en línea recta!

Había algo que se me escapaba…

¿Sería la carrera un gesto más coordinativo de lo que yo pensaba? ¿dependía la fuerza que aplicamos sobre el suelo de algo que no estaba teniendo en cuenta?…

Hay muchos “tipos” de coordinación…intramuscular, intermuscular, general, óculo-manual, óculo-pédica, etc…

Nos centramos en las 3 primeras…tal vez, las que de alguna manera agrupan todas las demás.

Intramuscular: mejora los niveles de fuerza a través de la activación de un mayor número de unidas motrices del músculo agonista, aumentando, sin cambiar la estructura, la fuerza generada internamente por el músculo. Un ciclo CEA (pliometría) es una forma de expresión de la coordinación intramuscular determinante en el deporte. Pasar de una contracción excéntrica a una concéntrica aprovechando la fuerza elástica acumulada en el tendón es tal vez, el componente más determinante en saltos, lanzamientos explosivos, etc.

Intermuscular: mejora la expresión de la fuerza. Es decir, que una vez nuestro músculo internamente está más coordinado, debe

asociarse a su vez con las acciones de los demás músculos que actúan sobre la articulación para generar el movimiento o gesto deportivo eficaz. De aquí obtenemos las diferentes clasificaciones de los músculos en relación a la función que desempeñan.: primarios, secundarios, estabilizadores, sinérgistas, agonistas, antagonistas, etc.

General: mejora la relación global del deportista con el medio. Para entendernos, una vez el músculo genera fuerza interna elevada (coordinación intramuscular) y consigue hacer el gesto eficaz (coordinación intermuscular) debe obtenerse el éxito final de la acción al coordinar la expresión del gesto con lo que sucede en el medio. Pongo un ejemplo…un gesto deportivo (pase de fútbol) puede generar la fuerza adecuada y coordinarse de manera efectiva con la musculatura adyacente para que el gesto sea eficaz. Pero tal vez, aunque nuestro gesto sea perfecto no lo “coordinamos” con la posición del defensa que intenta frustrar el éxito de nuestra acción, siendo el pase interceptado y el resultado final de la acción inadecuado. Aspectos como la percepción de trayectorias, capacidad de adaptación ante situaciones imprevistas, etc., son componentes de la coordinación motriz.

Y aclarado este aspecto y antes de continuar…os hago a vosotros la siguiente pregunta: ¿creéis ahora que dedicamos en general menos tiempo del necesario en mejorar las diferentes formas de coordinación?

Seguiremos hablando de esto!!!

movement trainer

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