LOGO FIDIAS NARANJA Y NEGRO 2021
11/02/2019 0 Comments

¿ES EFECTIVO EL LÁSER DE ALTA INTENSIDAD PARA EL SÍNDROME SUBACROMIAL?

Esta entrada da comienzo con la recomendación de una lectura considerada necesaria a la hora de profundizar en la pregunta a dar respuesta, la epidemia del hombro: el síndrome subacromial. Continuaremos empezando por lo más básico, el significado de la palabra LASER. Se trata de un acrónimo compuesto por las siglas en inglés Light Amplification by Stimulated Emission of Radiation y que se traduce como amplificación de la luz mediante la emisión estimulada de radiación.

Entre sus modalidades se presenta el láser de alta intensidad (High-intensity laser therapy; HILT), una terapia alternativa al láser de baja potencia (Low-level laser therapy; LLLT), puesto que este segundo se venía empleando para el abordaje de multitud de trastornos en el hombro, pero bajo evidencia insuficiente y discutible. HILT podría aumentar los efectos analgésicos, antiinflamatorios y bioestimulantes de la emisión de láser debido a la mayor potencia (alcanzándose hasta los 15W) y el empleo de distintas longitudes de onda. La mayor penetración en el tejido y la disminución en cuanto a la disipación de los efectos por falta de absorción, son los parámetros en los que se basan los defensores de esta terapia.

El objetivo de este estudio fue evaluar la efectividad de HILT en el dolor y la función del hombro en el síndrome subacromial.

Se han realizado estudios previos con objetivos similares, presentando limitaciones evidentes tales como la falta de seguimiento, así como la no comparativa con grupos control. Aceituno-Gómez y sus colegas evaluaron la eficacia de 15 sesiones de HILT, comparándolo con láser simulado, distribuidas en 3 semanas (5 sesiones por semana). Los resultados se observaron tras la intervención, al mes y a los tres meses.

Un total de 43 personas concluyeron el estudio y fueron distribuidas en dos grupos; 21 en el grupo de intervención y 22 en el grupo control.

Los criterios de inclusión fueron personas diagnosticadas con síndrome subacromial y edad comprendida entre 18-75 años, escala visual analógica (VAS) igual o inferior a 7 y capacidad de realizar flexión anterior de hombro al menos hasta los 100º.

Los criterios de exclusión incluyeron: sujetos tratados con fisioterapia para este síndrome en el mes anterior al inicio del estudio; diagnosticados con rotura completa del manguito rotador, tendinitis calcificante, capsulitis adhesiva y/o fibromialgia; sujetos con sensibilidad térmica alterada o sujetos que presentaran una o más contraindicaciones relativas o absolutas para la terapia con láser.

Las principales variables de resultados analizadas fueron el dolor y la funcionalidad a través de: escala analógica visual; algometría de presión para el umbral del dolor; índice de dolor y discapacidad del hombro (SPADI); escala de Constant-Murley; y cuestionario Quick DASH. Los resultados secundarios fueron el número de sesiones necesarias para el alta y la toma de medicamentos con fines analgésicos y antiinflamatorios.

Tabla 1. Datos demográficos estudio Aceituno Gómez, 2019. SD SUBACROMIAL Y LASERDurante cada sesión, los participantes recibieron HILT (grupo experimental) o intervención con láser simulado (grupo control simulado). Ambos grupos llevaron a cabo de forma complementaria un programa de ejercicios de fortalecimiento y estiramientos propuestos para el síndrome subacromial y aplicado por fisioterapeutas.

El tratamiento laser fue aplicado usando el dispositivo láser iLux (Mectronic Medicale), el cual emite una longitud de onda de 1064nm y una potencia máxima de hasta 15W. Cada sesión con HILT consistió en dos fases: una primera fase, aplicando una potencia de 12W, 50Hz de frecuencia y ciclos de trabajo 20%, durante el cual fueron administrados 50J/cm2. Y una segunda fase, aplicando una potencia de 15W en modalidad burst (trenes de impulsos a alta intensidad) en el que se administraron 250J/cm2. El grupo control simulado, recibió el mismo tiempo y distribución en dos fases de tratamiento, con la luz del dispositivo encendida y una potencia de 0W.

Ambos grupos evidenciaron una mejoría clínica y estadísticamente significativa sobre la línea base en términos de dolor y función inmediatamente después de la intervención y en el seguimiento pasados tres meses. No hubo diferencias entre los grupos.

Tabla 2. Resultados estudio Aceituno Gómez, 2019. SD SUBACROMIAL Y LASER

T0: línea base; T1: tras 15 sesiones;                  T2: tras 1 mes;T3: tras 3 meses

Ejercicio aislado mismos resultados que ejercicio y láser

.

No obstante, el pequeño número de muestra, así como la asignación alterna consecutiva, también podría ser una limitación en este estudio, dado que no es un método de asignación al azar específico. Solo el primer sujeto fue estrictamente aleatorizado y esto podría sesgar significativamente el estudio. Este hecho propició de manera accidental que el grupo experimental tuviese menos dolor y una mejor función al inicio de la intervención.

El estudio concluye que la adición de HILT a la terapia basada en el ejercicio no se asoció con ningún efecto relevante, no redujo el número de sesiones para el alta ni la toma de medicamentos.

La terapia basada en el ejercicio, sola o en combinación con HILT, puede producir una mejora clínica y estadísticamente significativa en la función y el dolor, que se mantiene durante un período de al menos tres meses después del tratamiento.

Los hallazgos coinciden con la evidencia previa del efecto del ejercicio en el síndrome subacromial.

PRÓXIMAS FORMACIONES RECOMENDADAS:

Leave A Comment