LOGO FIDIAS NARANJA Y NEGRO 2021
25/09/2019 0 Comments

¿Cuándo puedo volver a entrenar tras una operación de Ligamento Cruzado Anterior?

Normalmente, cuando me hacen esta pregunta, la respuesta (desgraciadamente) es algo parecido a esto…: «ya vas tarde…». Y es que, por algún motivo que desconozco, la gente le tiene tanto respeto a la rodilla tras una operación de LCA, que no quiere ni moverla, cuando lo que deberían hacer, si tanto respeto le tienen, es todo lo contrario, y empezar la terapia activa cuanto antes.

Antes de nada, decir que ante NINGUNA lesión, la mejor opción será el reposo. En algunos casos la mejor opción será hacer ejercicios en cadena cinética abierta

(sin que el pie esté apoyado en el suelo), en otros la mejor opción será la cerrada (con el pie apoyado en el suelo), en otras será realizar ejercicios de movilidad, incluso en las lesiones en las cuales de desaconseja al 100% la movilidad de dicha articulación, músculo o zona (en el caso de una fractura ósea), incluso en esas opciones, la peor respuesta será el reposo, ya que siempre se podrán hacer muchas cosas más interesantes que el reposo, como por ejemplo trabajo de otras articulaciones con el fin de adelantar trabajo para cuando se pueda empezar a movilizar la zona lesionada, tratar de «corregir» algunos de los posibles factores de riesgo que han llevado al lesionado a la lesión, y por supuesto sin olvidarnos de trabajos del tipo «entrenamiento cruzado» y «motor imagery» donde podremos minimizar las pérdidas de fuerza en el miembro inmovilizado, encontrando hasta un 49% menos de pérdida de fuerza en los sujetos que realizaron estas intervenciones frente al grupo control.
Pero éste no es el caso de una inmovilización, ya que, por norma general (alguna sí me he encontrado) la operación de LCA no se inmoviliza.

Entonces ¿qué puedo hacer y cuando empezar, en cuanto a lo que terapia activa se refiere?

Empezar, a no ser que el médico especialista diga lo contrario, se puede empezar desde el primer día post-operación.

Y en cuanto a qué hacer, es de vital importancia saber qué hacer durante los dos primeros meses post-op.

Comenzar diciendo que el apoyo del pie en el suelo está permitido, no hay cambios en la longitud de la plastia entre el grupo control y el grupo de apoyo del pie.

Ejercicio extensión de rodilla

Por otro lado, los ejercicios de movilidad de la rodilla en el plano sagital (entendamos ejercicios de movilidad como la amplia gama de formas de entrenar la movilidad, ya sea pasiva, activa, mantenida, dinámica….) son la prioridad de esta readaptación, teniendo como objetivo una extensión completa (simétrica al miembro no lesionado) durante el primer mes, y unos 120º de flexión durante el primer mes y rango completo durante el segundo. En cuanto a la ganancia de ROM en rotación tibio-femoral, mi consejo es trabajarla con el fisioterapeuta directamente, este ROM es importante ya que el hecho de no tener esta movilidad se asocia con lesiones meniscales.

Otro trabajo importante del fisioterapeuta será el del trabajo cicatricial y de reducción de la inflamación.

Además de el arco de movilidad, la terapia activa, nos ayudará trabajar la fuerza, este trabajo no sólo es importante por disminuir la atrofia muscular (muy evidente tras esta lesión) si no también por mejorar la estabilidad activa de la articulación, disminuyendo la demanda de estabilidad pasiva y, por lo tanto, quitándole carga al nuevo injerto.
En cuanto a cómo trabajarlo, ya que el LCA evita fuerzas de cizalla, lo ideal es aplicar ejercicios de fuerza con cargas compresivas y evitar los de cizalla, o dicho de otro modo, utilizar ejercicios en cadena cinética cerrada y evitar los de cadena abierta.

Sentadilla entre 60 y 90º


El ROM a utilizar para empezar con estos ejercicios de fuerza será en un rango entre los 60 y los 90º, encontrando las mayores fuerzas de cizalla entre los 0 y los 30º (siendo 0º la extensión completa).
La carga externa no aumenta la carga sobre el LCA.
La velocidad alta sí genera carga sobre el LCA.
Y por último la fatiga también genera carga sobre el LCA.
Por lo tanto ya sabemos más o menos que podemos hacer y sobre todo que no podemos hacer.

Otro objetivo importante será restaurar la propiocepción de la zona, afectada por completo tras la lesión, en cuanto a cómo trabajar la propiocepción, lo más importante será entender qué es esto de la propiocepción, y para ello os recomiendo el artículo de mi compañero Lolo: «¿Qué es exactamente la propiocepción?»

Aunque haya más trabajo por hacer, y más premisas por conocer dentro de cada parámetro, espero que esta entrada os haya servido para saber que tras una operación de LCA, a excepción de que el médico diga que es necesario, el reposo no es la mejor opción y la terapia activa deberá comenzar cuanto antes.

Cualquier duda, pregunta (de este tema o cualquier otra pregunta que queráis que responda en futuras entradas) o desacuerdo, podéis escribirlo en comentarios.

Y si os ha resultado interesante o creéis que le puede resultar interesante a alguien, no dudéis en compartirlo.

Cursos relacionados:

Leave A Comment