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04/05/2014 6 Comments

¿Cómo elegir entrenador personal?

Hola a todos!

Cada día hay más personas que se plantean la posibilidad de acudir a un centro deportivo o de salud para contratar los servicios de un entrenador personal. Tener una lesión que quieras recuperar porque te impida rendir adecuadamente o te haga perder calidad de vida, mejorar tu estado físico y deportivo, obtener mejoras estéticas como perder grasa o aumentar tu masa muscular, o incluso «simplemente» querer aprender qué ejercicios te vienen bien para alcanzar tus objetivos, son algunos de los motivos más habituales por los que acudimos a este tipo de especialistas.

¿A cuál elegir si están todos buenorros o buenorras?

Ahora bien, como usuarios, muchas veces no tenemos los conocimientos necesarios para saber elegir cuál va a ser el que mejor se adapte a mis gustos y preferencias, cuál tiene conocimientos adecuados para ayudarme en mis objetivos o cual me va a motivar más para alcanzar mis metas,… Además, habitualmente cuando llegamos a un centro deportivo en el que se oferta esta posibilidad o cuando buscamos por internet a profesionales de este sector, tenemos numerosas y variadas opciones entre las que elegir.

Osmin y sus cosas…

Además, muchas veces, la visión de muchas personas sobre nuestra profesión está algo distorsionada. Tal vez el tal Osmin, La Báscula o el entrenador personal de Aznar, no ayuden mucho a aclararla. Que conste que no tengo nada en contra de estos personajes o programas. Todavía tengo la esperanza de que «el pueblo» sepa distinguir entre un show televisivo (tipo Osmin) y un profesional de verdad. Es como si me indignase por que hiciesen (seguramente Tele5 me robe la idea…) un programa de médicos majaras que se dedican a curar a la gente cantando nanas o cambiándoles el color de su ropa (a rosa palo…). Con no verlo…

En fin, que me desvío… ¿Cómo acertar? Es complicado, sin duda. Sin embargo, creo que hay una serie de características que el cliente debe tener en cuenta a la hora de elegir una u otra opción (y curiosamente no se trata del tamaño del biceps del entrenador).

Fíjate en otros detalles…

Esta entrada, espero que sirva y ayude a los usuarios de estos servicios a acertar en su decisión, pero sobretodo espero que ayude a los profesionales a tratar de lograr una serie de principios básicos que todo entrenador debería tener en cuenta si quiere que los clientes contraten sus servicios:

Conocimientos, pasión por aprender y actualización

Sin duda, cuanto más y mejor formado esté nuestro entrenador, más posibilidades tiene de poder ayudarnos a alcanzar nuestros objetivos. Sin embargo, y por desgracia, una formación abundante no es equivalente en todos los casos a unos conocimientos excelsos. Yo, que durante todo el año hago cursos de formación con mi empresa y tengo la suerte de conocer a muchos de los futuros entrenadores que se moverán (o se mueven actualmente) por nuestro entorno en un futuro próximo, os puedo decir que tener una licenciatura, o un máster, no equivale ni mucho menos a tener unos conocimientos mínimos que te permitan ejercer la profesión con un mínimo de garantías (es triste pero es así…). De hecho, en muchas ocasiones, es algo de lo que pecamos los licenciados en Ciencias de la Actividad Física. De titulitis… Es decir, tantos títulos tengo, tanto valgo. Y creo que estamos muy equivocados. Por suerte, nuestra área está en continuo desarrollo y lo que ayer parecían leyes inmutables del entrenamiento, dos días más tarde están obsoletas y aquellas personas que estudian y leen cada día, te han adelantado en conocimientos y aptitudes. Independientemente del título que tengan o la formación que hayan recibido. Por eso, lo esencial del buen entrenador es la pasión por aprender y la constante actualización.

Una ley no escrita para los entrenadores personales

Huye de: el entrenador que presume de su formación y tiene muchos cuadros con sus múltiples cursos de métodos de nombres fastuosos (generalmente de una empresa internacional) o de materiales extraños que no sabes muy bien ni cómo cogerlos. Los entrenadores que se forman en muchos «métodos», generalmente es porque no tienen buena base y necesitan un sistema cerrado donde no tengan que pensar demasiado. Si te dice que SU método es mejor que otros, dile que tienes que ir al lavabo y escapa por una puerta trasera.

Acércate a: el entrenador que tiene muchos libros en la consulta (si son en inglés y gordos, mejor) y que parecen usados y deformados. Y al que es capaz de hacerte partícipe del proceso de entrenamiento explicándote el porqué de cada decisión, de cada movimiento… Si un día tu entrenador no sabe responderte a una pregunta y te dice: «no lo sé pero voy a informarme y te respondo en el siguiente entrenamiento» y lo hace… a ese pégate como una lapa!!!

Especialización y equipo multidisciplinar

Ser entrenador personal, a secas, es realmente complicado. Que acudan a ti clientes de todo tipo, con diferentes objetivos, con lesiones o sin ellas, de uno u otro deporte, hace que tengas que estar continuamente leyendo y actualizándote en muchas áreas que a veces no tienen demasiado en común. Por ejemplo, yo me dedico principalmente a gente lesionada que necesita recuperarse y mejorar de sus dolencias para reintegrarse a su vida diaria con las mejores garantías, pero algunos de mis compañeros de FIDIAS se centran más en en objetivos de pérdida de peso o rendimiento deportivo. Otros se dedican a asegurar un correcto embarazo y postparto e incluso los hay especializados en mejoras estéticas. Además, nosotros tenemos la suerte de contar con un gran equipo multidisciplinar con médicos deportivos, fisioterapeutas, osteópatas, biomecánicos, nutricionistas y psicólogos para cuando donde no llegue uno, alcancen los demás.

En definitiva, si quieres ser un gran entrenador, encuentra tu nicho e intenta ser muy bueno en él. Será la mejor manera de tener clientes y que se sientan muy satisfechos con tu servicio.

¡Busca tu nicho y especialízate!

Sin duda, esto es algo que me ha costado aprender. Cuando te metes de lleno en una profesión, quieres saber de todo y ser capaz de dar soluciones a los objetivos más variopintos. Pero eso es difícil y la inversión en tiempo necesaria, brutal. Una vez tengas una base importante sobre la que construir (anatomía, biomecánica, fisiología y control motor) intenta especializarte en un tipo de cliente concreto. Cuanto más concreto, mejor… y a partir de ahí, crece rodeado de compañeros que te ayuden en el dia a día.

Como usuario:

Huye de: el que sabe de todo…igual te da un consejo nutricional, que te «cruje» la espalda, que trata a embarazadas, opositores o a culturistas. También te puede dar un masaje si en un momento dado lo necesitas. Normalmente, el que mucho abarca, poco aprieta.

Acércate a: al que se especializa, al que te sabe explicar exactamente cómo abordar tu problema concreto, y sabe comunicarte los aspectos esenciales en los que tienes que incidir en cada ejercicio y del que obtengas buenas referencias de otras personas con tus mismos objetivos. Es importante que sepa cuando consultar a otros profesionales que tengan más conocimientos que él en ciertos aspectos para que colaboren y ayuden en tus objetivos.

Ser motivante y estar motivado

Yo tengo la suerte de participar activamente en la contratación de entrenadores personales para mi centro y sin duda, la característica principal que busco en ellos es que tengan pasión por su profesión. Si disfrutan del trabajo que hacen, si tienen ganas de ser buenos profesionales y ayudar a las personas a conseguir sus objetivos, las posibilidades de que lleguen a ser buenos entrenadores personales es muy alta. Una persona que está motivada, cuando no sepa algo, tratará de aprenderlo y casi siempre será capaz de motivar al cliente porque le hará partícipe de su pasión, característica indispensable para la consecución de los objetivos. Le dará un valor añadido a su servicio, tratará de hacer entender a sus propios clientes el porqué de cada acción emprendida, tratará de aprender de otros profesionales herramientas que le sirvan para su trabajo…

Este tipo de entrenadores no solo conseguirán objetivos con sus clientes, sino que contagiarán al resto del grupo de trabajo de su pasión, ya que preguntarán y tratarán de aprender de otros compañeros que también se sentirán partícipes de el objetivo de ayudar al cliente y hará que se sientan importantes dentro del equipo.

(Aquí hago un inciso para agradecer a Pepa Ortega y Fernando Morales, los 2 últimos entrenadores en empezar a trabajar en FIDIAS, la pasión que nos habéis contagiado y renovado al resto de entrenadores… ¡sois la caña!)

Como usuario:

Huye de: el entrenador que no te ayude activamente durante la sesión, que no te corrija, o que no te explique los detalles de cada ejercicio. Si le da más importancia a su labor que a la tuya y sobretodo, si ves que no disfruta de lo que está haciendo, sal corriendo…

 

 

 

 

 

Que te enseñen y expliquen el porqué de cada movimiento…

 

 

 

 

 

 

Acércate a: el «pesado» que no para de hacer hincapié en los detalles, el que te explica, el que sabe darte alternativas cuando un ejercicio no lo controles todavía y sobretodo, al que te hace consciente de que lo importante del proceso es que tú disfrutes de él y de los beneficios que vas a obtener… ese es el bueno!!

Educar, enseñar y disfrutar

En definitiva, el buen entrenador es el que se preocupa por sus clientes. Les educa hacia una vida sana y saludable (independientemente del objetivo de cada uno) y les enseña los aspectos fundamentales que debe seguir en el proceso de entrenamiento que van a llevar a cabo para alcanzar sus objetivos y metas. Y muy importante, les aporta herramientas para ser constantes haciéndoles disfrutar de todo el proceso, haciendo que la actividad física que le ayuda a sentirse mejor y disfrutar de su vida, forme parte fundamental de su día a día.

Un abrazo a todos!


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6 Comments

  • Shirley
    Responder Web Designer

    Exelente te felicito, Gracias por la info! que suele hacer falta

  • Robert
    Responder Web Designer

    El problema es que el curso de entrenador personal está abierto a todo el mundo. Es cierto que un licenciado no tiene por que ser un buen entrenador personal, no tener ni idea de planificación de cargas, de volumen etc… por que posiblemente se dedique a la gestión o a la docencia. Pero este tipo de cursos deberían estar cerrados a licenciados, magisterios o TAFAD con una BASE y luego a partir de ahí desarrollarse como EP.

      Raul
      Responder Web Designer

      Estoy de acuerdo en que no es lo mismo dar un curso a un licenciado que a cualquier persona de la calle, pero aún así sigo creyendo en nuestra carrera y aunque no nos ganemos la vida con el entrenamiento, seguro que nuestra base hace que no nos cueste pillar el concepto. He hablado con entrenadores de atletismo que saben muchísimo de entrenamiento y quizás no sepan que es el ciclo de krebs o la curva de disociación de la hemoglobina, pero del mismo modo un licenciado tiene una visión mas amplia que ellos aunque este último le gane en práctica de campo.
      La formación es importantísima pero saber donde formarte (por calidad) y sin que te salga por un ojo de la cara es difícil. Esto es otro tema!!
      Saludos

    Jose
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    Gracias por tal excelente articulo Crack!! Un abrazo enorme!!

    xavipemu
    Responder Web Designer

    Hola Raul!

    Estoy buscando el artículo de Chek (2002) al cual haces referencia en tu entrada sobre el dolor lumbar. No lo encuentro por ningún lado. Podrías pasarmelo o decirme donde encontrarlo?

    Muchas gracias y felicidades por el blog.

    Saludos,

    Xavi

  • […] Y si eres un usuario intenta preguntar siempre el porqué, de eso ya nos habló fantásticamente (para mi al menos) Raúl Gil en uno de sus post hace tiempo. (Aquí lo tienes por si te apetece leerlo: “Cómo elegir entrenador personal”) […]

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