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22/10/2018 0 Comments

ADAPTACIÓN DEL HOMBRO A UN MEDIO HOSTIL, EL BALONMANO.

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Los hombros que realizan lanzamientos son muy conscientes de las exigencias a las que son sometidos. Cualquier hombro al que se le exijan regularmente lanzamientos a máxima intensidad podemos decir que se encuentra en un terreno peligroso y hostil; y la precaución, la prevención y la planificación van a ser buenas compañeras. 

Se ha calculado que la exposición al balonmano de un hombro dominante produce de 4,1 a 12,4 lesiones por cada 1000 horas de entrenamiento/partido9,15,18,21.

En balonmano femenino se encontró un 36% de hombros dolorosos más un 22% que afirmaba haber tenido dolor anteriormente14. Y el 29%  de las lesiones en el balonmano de elite junior masculino se producen en el hombro dominante1.

Cuando valoramos un hombro que se dedica a jugar al balonmano, encontramos con frecuencia algunas alteraciones:

  • La escápula en reposo suele estar más inclinada anteriormente e internamente rotada que las personas no deportistas17.
  • Suele haber discinesia, que además se ha relacionado con problemas de hombro en jugadores de balonmano de élite7.
  • Presentan Drig en el hombro dominante, que se ha relacionado con un aumento del riesgo de lesiones2. A nivel europeo, se ha encontrado un incremento de 9,4 veces la retroversión humeral en el hombro dominante16. Lo cual es especialmente llamativo cuando sabemos que en personas que no realizan lanzamientos no hay diferencias bilaterales al comparar la torsión humeral6.

  • Baja ratio Fuerza excéntrica-rotadores externos/Fuerza concéntrica-rotadores internos4,8.
  • 93% de los jugadores de balonmano presentan resonancias magnéticas anormales, pero sólo el 37% eran sintomáticos. Las lesiones prevalentes son el desgarro parcial del manguito rotador y  la lesión osteocondral posterosuperior10.

¿Y con todo este desaguisado cómo se previenen las lesiones?

Como en todos los deportes, un factor clave es la adecuada progresión en el aumento de las cargas. Un aumento importante en la carga de entrenamiento semanal produce un incremento de las lesiones de hombro en jugadores de balonmano, taly como pudo verse en un estudio con jugadores de élite jóvenes, especialmente cuando va acompañado de debilidad de los rotadores externos de cadera o discinesia escapular12, la mayoría de las lesiones tienen factores desencadenantes fuera de la región anatómica dañada.

En primer lugar habrá que evaluar individualmente las necesidades de cada hombro, pero hay que prestar especial atención a nivel glenohumeral a la fuerza de los rotadores externos para frenar al fórmula1 del hombro (Los rotadores internos) [Leer Frenos para el F1 del hombro] y también a la movilidad en rotación interna (Ver ¡Fuera DRIG!). Y a nivel escapular es muy importante que estén fuertes los músculos más responsables de liberar el espacio subacromial (Trapecio inferior y serrato anterior)[Leer La Casita Subacromial]. Por otro lado habrá que disponer de una buena movilidad torácica, evitar acortamientos del pectoral menor y suficiente fuerza en los músculos que realizan la retracción escapular (Como el romboides y trapecio medio).

Pero va a ser muy importante tener una metodología de trabajo en la que las tareas sean lo más específicas posibles, donde haya la máxima variabilidad posible atendiendo a esa especificidad…. para cumplir con esas expectativas nada mejor que buscar tareas globales-específicas o analíticas pero «tuneadas»….. (Leer Tuneando tareas analíticas), mejor si son juegos.

Tenemos la prueba científica de que la prevención de lesiones de hombro en balonmano es posible3 realizando un programa en el que se incluyó:

  • Sleeper stretch para mejorar la movilidad glenohumeral,

  • Rotaciones del tronco en cuadrupedia para mejorar la movilidad torácica,

  • El “reverse catch” para la mejora de los “frenos del hombro”,

  • Y un ejercicio de fortalecimiento de la musculatura escapulotorácica con cadena cinética cerrada

El hombro con buena movilidad, buenos niveles de fuerza, y con un entrenamiento específico para el balonmano se ríe de lo del “medio hostil”….. tiene muy claro que este deporte, además de ser muy divertido y bonito, convierte al hombro en una máquina perfecta.

 

 

BIBLIOGRAFÍA:

  1. Aasheim C, Stavenes H, Andersson SH, Engbretsen L, Clarsen B. Prevalence and burden of overuse injuries in elite junior handball. BMJ Open Sport Exerc Med. 2018 Jun 26;4(1):e000391.
  2. Almeida GP, Silveira PF, Rosseto NP, et al. Glenohumeral range of motion in handball players with and without throwing-related shoulder pain. J Shoulder Elbow Surg 2013;22:602–7.
  3. Andersson SH, Bahr R, Clarsen B, Myklebust G. Preventing overuse shoulder injuries among throwing athletes: a cluster-randomised controlled trial in 660 elite handball players. Br J Sports Med. 2017 Jul;51(14):1073-1080.
  4. Andrade MS, Vancini RL, de Lira CA, et al. Shoulder isokinetic profile of male handball players of the Brazilian National Team. Braz J Phys Ther 2013;17:572–8.
  5. Byram IR, Bushnell BD, Dugger K, et al. Preseason shoulder strength measurements in professional baseball pitchers: identifying players at risk for injury. Am J Sports Med 2010;38:1375–82.
  6. Chant, C. B., Litchfield, R., Griffin, S., & Thain, L. M. (2007). Humeral head retroversion in competitive baseball players and its relationship to glenohumeral rotation range of motion. Journal of Orthopaedic and Sports Physical Therapy, 37, 514–520.
  7. Clarsen B, Bahr R, Andersson SH, et al. Reduced glenohumeral rotation, external rotation weakness and scapular dyskinesis are risk factors for shoulder injuries among elite male handball players: a prospective cohort study. Br J Sports Med 2014;48:1327–33.
  8. Edouard P, Degache F, Oullion R, et al. Shoulder strength imbalances as injury risk in handball. Int J Sports Med 2013;34:654–60.
  9. Jørgensen U. Epidemiology of injuries in typical Scandinavian team sports. Br J Sports Med. 1984;18:59-63.
  10. Jost B, Zumstein M, Pfirrmann CW, Zanetti M, Gerber C. MRI findings in throwing shoulders: abnormalities in professional handball players. Clin Orthop Relat Res. 2005 May;(434):130-7.
  11. Mohseni-Bandpei MA, Keshavarz R, Minoonejhad H, et al. Shoulder pain in Iranian elite athletes: the prevalence and risk factors. J Manipulative Physiol Ther 2012;35:541–8.
  12. Møller M, Nielsen RO, Attermann J, Wedderkopp N, Lind M, Sørensen H, Myklebust G. Handball load and shoulder injury rate: a 31-week cohort study of 679 elite youth handball players. Br J Sports Med. 2017 Feb;51(4):231-237.
  13. Mónaco M, Gutiérrez Rincón A, Montoro Ronsano JB, Drobnic F, Vilardaga JN, Puigdellivol Grifell J, Pedret Carballido C, Gil Rodas. Epidemiología lesional del balonmano de elite: estudio retrospectivo en equipos profesional y formativo de un mismo club. Apunts Med Esport. 2014;49:11-9.
  14. Myklebust G, Hasslan L, Bahr R, et al. High prevalence of shoulder pain among elite Norwegian female handball players. Scand J Med Sci Sports 2013;23:288–94.
  15. Olsen OE, Myklebust L, Engebretsen R, Bahr R. Injury pattern in youth team handball: A comparison of two prospective registration methods. Scand J Med Sci Sports. 2006;16:426-32.
  16. Pieper, H. G. (1998). Humeral torsion in the throwing arm of handball players. American Journal of Sports Medicine, 26, 247–253
  17. Ribeiro A, Pascoal AG. Resting scapular posture in healthy overhead throwing athletes. Man Ther. 2013 Dec;18(6):547-50.
  18. Seil R, Rupp S, Tempelhof S, Kohn D. Sports injuries in team handball. A one-year prospective study of sixteen men’s senior teams of a superior nonprofessional level. Am J Sports Med. 1998;26:681-7.
  19. Trakis JE, McHugh MP, Caracciolo PA, et al. Muscle strength and range of motion in adolescent pitchers with throwing-related pain: implications for injury prevention. Am J Sports Med 2008;36:2173–8.
  20. Tyler TF, Mullaney MJ, Mirabella MR, et al. Risk factors for shoulder and elbow injuries in high school baseball pitchers: the role of preseason strength and range of motion. Am J Sports Med 2014;42:1993–9.
  21. Yde J, Nielsen AB. Sports injuries in adolescents ball games: Soccer, handball and basketball. Br J Sport Med. 1990;24:51-4.

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